EL CICLISTA QUE SE VOLVIÓ CANTANTE DE ROCK EN CONCIERTO

“¿Te acuerdas del tipo que rompía las guitarras, cuando nadie tenía un miserable amplificador?” Recordé esa canción, que hace parte del disco Bicicleta de Serú Girán, cuando vi lo que hizo David Millar, un ciclista escocés que este miércoles, durante la cuarta etapa del Giro de Italia, entre las localidades de Belvedere Marittimo y Contursi Terme, decidió tomar su bicicleta y lanzarla hacia un costado de la carretera, luego de que tuvo un inconveniente mecánico (se soltó la cadena).

Millar integraba un quinteto que había iniciado una fuga desde el kilómetro 17 de los 203 del reccorido, a partir de un ataque del ciclista colombiano Luis Felipe Laverde. Al fallar su bicicleta, David perdió la posibilidad de convertirse en el primer corredor británico, desde los tiempos de Robert Millar, al inicio de los Ochenta del siglo XX, en ganar una etapa de las tres grandes carreras internacionales (Tour de Francia, Giro de Italia y Vuelta a España).

Si Robert Millar sorprendió en 2003 a medio planeta con su cambio de sexo (hoy se llama Philippa York) después de haber hecho la “machera” de quedar entre los cinco primeros en las clasificaciones generales de las carreras de Francia, Italia y España, ahora David Millar deja claro que un ciclista escocés con rabia es muy peligroso para la salud de los “caballitos de acero”.

No sé el precio de la que ayer rompió David Millar, pero una vez oí que en una competencia de alto nivel, los corredores montaban bicicletas que como mínimo cuestan cuatro millones de pesos. Y si la trayectoría deportiva de Millar ya lo había dejado en los libros de historia por sus incursiones en el dopaje, este miércoles no cabe duda que ha decidido agregar un capítulo a la historia de las chifladuras de los deportistas.

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